Muchas veces ignoramos el alcance y magnitud de nuestras acciones, de lo importante que es la ingeniería biomédica en la vida de las personas, en su proceso de recuperación, y finalmente su alta. Ignoramos la importancia que tiene la tecnología, y en la mayoría de los casos subestimamos nuestra noble labor.
¿Realmente la ingeniería
biomédica es necesaria? ¿hasta qué punto lo es?
Hoy te pido que recuerdes a tu
yo del pasado. A ese individuo que un día decidió estudiar biomédica y se
encontraba en el primer semestre; soñando, pensando, idealizando todas las
cosas que lograría en unos años. Esa ilusión que tocábamos con nuestras manos y
que hacia sentirnos seguros de que íbamos por el camino correcto. Siempre he
dicho que la vida no es lineal, y que habrá muchos retos que resolver.
¿Cuántos de nosotros nos hemos
perdido en el camino?
¿por qué digo esto? Porque la
rutina, los malos lideres, los problemas del hospital, nos alejan poco a poco
de nuestros ideales, y de todo aquello que alguna vez soñamos. Terminamos en
sitios donde nunca imaginamos o en trabajos que jamás creímos desarrollar. La
rutina es el peor enemigo del creativo, es la Kriptonita de los que quieren un
cambio, es la dosis perfecta para causarle una muerte lenta a nuestros sueños.
Directores de hospitales,
malos administradores, pésimos jefes de área; que no escuchan nuestras
opiniones, que no comprenden la gran importancia de la tecnología médica y que
subestiman nuestras labores. ¿el problema es de la biomédica? ¿o el problema
radica en la falta de criterios éticos? La verdad, estamos cansados.
¿qué querías lograr cuanto
estabas en la carrera? Muchos de nosotros queríamos estudiar biomédica porque
deseábamos ayudar a las personas. Deseábamos mejorar la vida y con ello
dignificar la nuestra. Pero ¿qué ha pasado? Hemos olvidado esos ideales, porque
cuando salimos, no encontrábamos las oportunidades, porque muchas veces no
dijeron: No vas a cambiar el mundo, no vas a lograr nada tu solo.
Sin querer nos cortamos la
cabeza, quemamos al corazón y rompimos cada uno de nuestros objetivos, por
personas que no nos estiman, por empresas que no nos valoran y por sueños que
no son los nuestros.
Nos da miedo levantar la voz y
decir las cosas como son, hablar de la problemática y ponerle un nombre, ¿Cómo
regresamos ese orgullo de ser biomédico? ¿Cómo le decimos a las generaciones
siguientes que la labor que van a realizar es tan importante como la de un
médico? ¿Cómo les damos un chip nuevo, para que entiendan que la biomédica es
la única garantía futura de mejorar la vida?
No olvidemos de donde venimos,
no olvidemos a quienes nos han dado sus hombros para ver otros horizontes, no
olvidemos los nombres de quienes han construido con esfuerzo un mejor entorno,
nunca olvides a ese estudiante de primer semestre, que soñaba con mejorar el
mundo.
QUE LA RUTINA NO DESTRUYA TUS
GANAS DE HACER MEJOR LAS COSAS
Si te contara cuantos
biomédicos he conocido, que han decidido abandonar. Cuantos más conozco que han
decidido rendirse, acoplarse y venderse. Muchos de nosotros, en algún punto del
camino, olvidamos quienes somos y lo que nos mantiene de pie, porque la rutina
nos carcome lentamente como un cáncer y sin darnos cuenta, un día despertamos
con un mal sabor de boca.
Vamos al hospital, vamos a la
empresa, o vamos al centro de investigación. Estamos pensando cuanto nos falta
para el sábado, y para la quincena, añoramos pronto nuestras vacaciones y
tenemos las mismas discusiones con el personal, los mismos reportes, los mismos
problemas que resolver, diariamente.
Eso va generando en nosotros,
cierta frustración, que nos rompe, que no doblega y hace olvidar la razón
principal por la que muchos de nosotros decidimos estudiar biomédica:
MEJORAR LA VIDA DE LAS
PERSONAS, ESO NOS HACE SENTIR UTILES Y DIGNOS.
Quiero que pongas atención a
lo siguiente, y ya sabes, siempre lo digo con historias:
Hay un paciente neonato,
primer hijo de una familia, que lamentablemente nació prematuro. Esta criatura
necesita los cuidados necesarios, para poder desarrollarse, de lo contrario,
morirá. Es muy simple ¿te das cuenta? Ese niño muere, si no tenemos las
condiciones necesarias. La diferencia entre vivir o morir, es contar con una
incubadora neonatal.
Para quienes no están
familiarizados con el tema, una incubadora neonatal; es un equipo médico, que tiene
por objetivo, salvaguardar, mantener, proporcionar las condiciones necesarias,
para un desarrollo saludable de un recién nacido en estado prematuro. ¿Te
imaginas cuantos niños mueren al año por no contar con una incubadora? Sería
interesante tener ese dato, a lo mejor tocaríamos la sensibilidad de tantos políticos,
que tal vez, en lugar de robar dinero, comprarían incubadoras para equipar más
hospitales. En fin, la hipocresía.
Un recién nacido, en estado
prematuro, necesita una incubadora. Si no la hay, su probabilidad de muerte
aumenta drásticamente. Bueno, no nadamas
la incubadora, también un médico y una enfermera con la suficiente preparación
para tratarlo. Por el momento, solo vamos a enfocarnos en la incubadora.
Imagina que un niño nace en
una zona vulnerable, necesita urgentemente una incubadora, pero en la clínica
donde fue atendido de emergencia, no tienen la manera de protegerlo, salvaguardarlo
y tratarlo. Y, para acabarla de fregar, tampoco hay ambulancias a una cercana
ubicación, sin duda, el niño es probable que muera.
¿Te das cuenta del primer
alcance de la ingeniería biomédica? Los primeros que deberían de exigir
equipamiento médico de la mejor calidad son los biomédicos. Son quienes deberían
levantar la voz, dirigirse al estado y exigir el cumplimiento del derecho a la
salud. ¿Cuántos de nosotros hemos peleado mejores compras, mejores adquisiciones?
Lamentablemente, no se nos hace caso o toma en cuenta.
Ese es un problema coyuntural;
perdemos nuestro lado humano, conforme vamos desarrollándonos laboralmente.
¿por qué? Bueno, porque el entorno nos absorbe, nos cambia y hasta nos
pervierte. Perdemos el foco, pensando en llevarnos mucho dinero a la bolsa. La
ambición rompe los ideales que nos llevaron a estudiar una ingeniería enfocada a
la salud. Pienso que nosotros también deberíamos seguir los principios
hipocráticos.
¿Eres consciente de lo que
hace tu trabajo día a día? ¿o ya perdiste esa capacidad de sorprenderte?
Bueno, déjame continuar.
Muchos neonatos ocupan un
espacio en una incubadora, muchos al mismo tiempo. Unos nacen antes, otros después,
con igual punto en común: Necesitan de la incubadora para sobrevivir. ¿Cuántos casos
conoces de amigos o familiares que pasaron por una incubadora? Bueno, yo tengo
amigos a los que les digo “milagro incubadora”. ¿lo ves? Es tan común, que
creemos que siempre estuvo ahí, y minimizamos la gran labor que desarrollamos.
Una incubadora, debe contar
con los módulos necesarios para salvaguardar la vida de un neonato:
1.
Barrera física llamada capacete: Esa cosa, se
encarga de evitar que cualquier agente externo tenga contacto con el bebé.
Evitar por ejemplo que le caiga saliva, café, un trapo, lo que sea que te
imagines, no debe tocarlo.
2.
Módulo ventilatorio: Algunos modelos de estos
equipos, llevan una conexión para tanque de oxigeno y proporcionar al pequeño,
terapia por medio de un casco de oxigenoterapia.
3.
Módulo de motor con aspa: es un motor y un aspa,
encargado de mover aire caliente y húmedo, para mantener a cierta temperatura
al bebé, en función de su temperatura corporal. Pa que me entiendas, es para
que no se enfríe.
4.
Módulo de agua destilada: es donde se calienta
el agua y posteriormente, es enviada al neonato para que se mantenga a cierta
humedad su piel.
5.
Módulo de control: Es el módulo más importante,
ya que cuida que el bebé no se vaya a quemar o que sufra un daño por
deshidratación, entre otros.
Hay más módulos, pero quiero
darte una idea mas o menos clara de los componentes que lleva una incubadora.
¿Y esto para que Beto? Para que veas, la importancia de tu trabajo, de todo lo
que tienes que hacer, para garantizar la vida de una persona que no conoces.
Es eso,
BIOMÉDICA ES LA RAMA DE LA
INGENIERÍA QUE SALVA LA VIDA DE PERSONAS QUE NO CONOCES
¿Ahora estás orgulloso de ti?
Bueno, deja continuo, te irás a la cama tranquilo de estar en la profesión
correcta.
Cuando realizas un check list
de un equipo médico, no es nadamas ir a llenar palomitas en un papel, no solo
es cumplir con el calendario de tecnovigilancia, no es nadamas hacer por hacer
para que te den un sueldo. El check list es el primer paso a prevenir la muerte
de alguien o por lo menos ayudar a prevenirla en la medida de lo posible.
Cada vez que revisas un equipo
médico, estas aplicando humanidad, empatía, solidaridad, apoyo para algún
desconocido. ¿lo habías visto antes? ¿Cuántas personas crees que se han conectado
a un equipo médico para un diagnóstico, monitorización o soporte de vida? Personas
que nunca vas a conocer, personas que nunca se cruzarán directamente por tu
vida; que sin embargo, llevaran de ti muchas huellas de tu trabajo. Es verdad,
nadie vendrá al final del día para agradecerte y será muy difícil que alguien
entienda la labor que llevas a diario, sin duda alguna, es importante que no
pierdas el ánimo, como siempre lo he dicho, trabajamos en lo oculto.
Imagina una familia que tiene
a un recién nacido y lo van a ingresar el área de UCIN. Ese niño caerá en una
incubadora que tu realizaste, revisaste, verificaste y entregaste con la
garantía de que está bien. ¿ te imaginas que ese niño muriera a causa de falla
del equipo? ¿podrías vivir con ello? Es complicado como se lleva acabo nuestro
trabajo, cuando entendemos que la vida de una persona depende de ello.
Cuidar que la incubadora no
mate a nadie, es el primer paso para entender que es lo que hacemos de manera humanística.
Una ocasión me preguntaron: Beto, ¿qué es lo que haces precisamente en tu
trabajo?
CUIDAR QUE NINGUNA DE LA
TECNOLOGÍA MÉDICA MATE A NADIE
¿Cómo puede matar una
incubadora a un bebé?
Bueno, recuerdas que te dije
que las incubadoras realizan cierto calentamiento, esa puede ser una razón: Que
la incubadora caliente hasta niveles estratosféricos, y que nada le impida
hacerlo. Una de 2: o el pequeño se muere por quemaduras o deshidratación. ¿está
perro no? Bueno, ¿qué pasa si te digo que es tan común, pero nadie dice nada?
Es ahí donde la conciencia
tecnológica juega un papel. Nosotros nunca seremos sustituidos, jamás en la
vida van a poder desaparecer nuestra profesión. ¿Por qué? Porque las máquinas
por más perfectas que sean, siempre necesitaran del lado humano para tener un
sentido.
¿comprendes?
La tecnología no sirve de
nada, si nosotros no le damos un sentido. Y es cuando digo:
LA BIOMÉDICA LE DA SENTIDO A
LA TECNOLOGÍA MÉDICA PARA EXISTIR.
No tenemos porque limitarnos a
creer que la biomédica es solo una herramienta para la venta de equipamiento médico,
al contrario, nos deberíamos de ver como catalizadores de cambio, para llevar
tecnología médica a lugares donde no existe o no la conocen.
Lamentablemente mucho trabajo falta
por hacer, el crecimiento del mercado no ha sido proporcional al pensamiento filosófico
que debemos tener en la biomédica, muchos de nosotros pensamos en hacer
negocios, sin pensar en lo que verdaderamente es importante: La ingeniería
biomédica nació para devolverle la dignidad al paciente ¿Cómo? Bueno, con la
recuperación.
Muchas veces no conocemos la
importancia de nuestro trabajo porque no conocemos el daño que puede
ocasionarse si no existiera la biomédica. Vamos hacer un pequeño recuento de
daños, ¿estás listo? Aquí vamos:
1.
Las esterilizadoras de vapor nunca esterilizarían
y la gente creería que todo estaría bien, sin mencionar que; habría mayor índice
de infecciones postquirúrgicas y personas muertas.
2.
Los monitores de signos vitales podrían estar
mostrando incorrectamente la presión arterial y con ello muchos medicamentos
estarían mal suministrados, sin mencionar que muchos pacientes de terapia
intensiva morirían y nadie se daría cuenta.
3.
Habría más caídas de camillas inestables.
Entre muchos otros problemas…
¿qué quiero lograr con esto?
Bueno, que entiendas que tu trabajo tiene muchas implicaciones, alcances y
magnitudes, que todo lo que realizas no es en vano y que todo esfuerzo tiene
siempre una recompensa. Que hoy regreses a casa orgulloso de que estás haciendo
de este mundo un lugar mejor. Orgulloso de ser biomédico.
La próxima vez que alguien
ponga en duda tu trabajo, contesta: Yo me dedico ayudar para que personas que
no conozco, que no voy a conocer, y nunca me van agradecer, vuelvan más pronto
a casa. Fuerza, nunca olvides a ese estudiante de primer semestre, que tenía
sueños.
Beto de biomédica
Suscríbanse para más contenido
escrito Blog Beto de biomédica: https://betodebiomedica.blogspot.com/
Suscríbanse si no les gusta leer: YouTube: https://www.youtube.com/c/BetodeBiom%C3%A9dica
Revista digital: http://medica.intelligeo.com/revista-digital.html
Podcast: https://open.spotify.com/show/0Np3W3pPTtdY1KQFjNbmQO?si=14291fad81704a79
Página oficial: http://medica.intelligeo.com/index.html

No hay comentarios.:
Publicar un comentario